Es una pregunta que siempre encontramos en el mundo inmobiliario y es bueno despejar dudas al respecto:
Sí, pero no de la forma tradicional.
Cuando una propiedad no tiene escritura, lo que normalmente existe es un boleto de compraventa o algún contrato privado. En ese caso, no se vende la propiedad jurídicamente, sino los derechos que tiene el poseedor sobre ese inmueble.
Esto se conoce como cesión de derechos posesorios.
Es una operación legal, pero no es lo mismo que vender una propiedad escriturada, ya que la escritura es lo que transfiere el DOMINIO DEL BIEN.
En la práctica inmobiliaria aparecen muchos casos como estos:
• Propiedades compradas hace años solo con boleto
• Terrenos de loteos antiguos sin escriturar
• Casas en barrios informales o loteos sin subdividir
• Propiedades heredadas donde la sucesión nunca se hizo
• Compras realizadas de palabra o con recibos
En todos ellos no existe un título perfecto de dominio.
Qué se puede vender realmente en esos casos
Cuando no hay escritura, lo que se transfiere es:
• Derechos posesorios
• Mejoras construidas
• Uso y ocupación del inmueble
Es decir, el comprador adquiere la posesión y la expectativa de poder escriturar en el futuro.
Por eso este tipo de operaciones tienen otro valor de mercado y requieren un análisis más cuidadoso.
Riesgos que deben evaluarse
Antes de comprar o vender una propiedad sin escritura es fundamental revisar:
• Quién tiene la posesión real del inmueble
• Si existen otros posibles titulares
• Si hay deudas de impuestos
• Si el loteo tiene posibilidad futura de escrituración
• Si existen conflictos familiares o sucesorios
Una mala revisión puede generar problemas legales a futuro.
¿Se puede regularizar esa situación? En muchos casos si es posible, dependiendo la situación. Puede ser mediante:
• Escrituración directa si el titular original aparece
• Sucesión si el titular falleció
• Prescripción adquisitiva (usucapión) si hubo posesión contínua y buena fé
Antes de una transacción de compra o venta asesorate bien:
Las propiedades sin escritura no necesariamente son un problema, pero sí requieren más análisis y documentación.
Un buen asesoramiento permite:
• Evaluar si la operación es viable
• Determinar el valor real del inmueble
• Evitar conflictos legales futuros
María Inés Monzón Negocios Inmobiliarios ccp 1074-